Mostrando entradas con la etiqueta TRATADO de buenas maneras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TRATADO de buenas maneras. Mostrar todas las entradas
jueves, 29 de noviembre de 2012
Tratado de buenas maneras: Qué hacer para mantener la cordura entre tanta impostura.
Como una suerte de profecía o mantra de autocompasión nos repetimos que, abatidos por no lograr nuestras metas en el tiempo presente, todo aquello que nos propongamos lo haremos mejor en el futuro.
Pero, a menudo, olvidamos que la eternidad es un instante y que nuestros besos comunicantes se atrofian de bifurcarse hacia un mar residual de agua estancada cansada de sí misma como se desesperan las julietas mientras se desenamoran cuando los romeos se demoran.
Seguros de hacer lo incorrecto nunca hay suficiente reglas para sortear a la vida real en pos de lo más parecido a la felicidad que sabemos regar El árbol de la Ciencia del Bien y del Mal como los acantilados rugen a las olas.
domingo, 18 de noviembre de 2012
lunes, 8 de octubre de 2012
Tratado de buenas maneras: Qué hacer para erigirse con dignidad ante la afrenta indecente del prójimo.
El hombre digno sabe que se empieza por comprar pan de molde y comida congelada y se acaba chocho y aburrido frente a Internet proclamando la globalización verde y el independentismo de los pueblos. Así, el hombre sabio se ejercita cada mañana, cocina su propia comida, se alimenta de acuerdo a sus necesidades y lleva una vida conforme a sus intransferibles reglas...Esto es: viste ropa sana, mantiene relaciones sanas...
El hombre digno evita la confrontación airada frente al prójimo ofensivo, jamás entra al trapo de éste, sólo torea de soslayo a la bestia. Por ello, el hombre sabio, como Teseo en el vientre del Minotauro, aprovecha el empuje de la masa para aplacarla.
El hombre digno reivindica su condición haciéndose fuerte en su misantropía. Así, nunca se verá convocado a cercar ningún parlamento exiguo a la llamada de un megáfono cualquiera.
El hombre digno es profundamente sabio: sólo cree en lo que ha experimentado, verificado y aceptado después de someterlo al dictamen de la razón. Como el Buda predica, únicamente la sabiduría guía al caminante por el sendero lumínico del placer.
miércoles, 14 de marzo de 2012
Tratado de buenas maneras: Qué hacer para evitar la mediocridad de la vida diaria.

El hombre sabio asume la realidad pues participa de ella (sin preguntarse si cree que es lo correcto) ya que que no tiene más medio que el que lo ocupa. Para el hombre sabio la realidad no supone un problema contractual ni metafísico. El hombre sabio acepta la realidad tal y como se presenta. Para el hombre sabio negar la realidad es como refutar la Ley de la Gravedad.
No obstante, el compromiso del hombre sabio con la realidad es nulo más allá de cubrir el expediente que la misma supedita en el quehacer de cada cual: como la autopista es para los jugadores, sólo el prudente llega sano y salvo sin jalonar cunetas de carreteras secundarias.
Por ello, el hombre sabio no se pierde en discusiones vacías ni mucho menos le quita el sueño de los más banales temas que suele preocupar al común de los mortales…: el hombre sabio ocupa su tiempo en el goce del placer, fecundando su inteligencia, recreándose en la belleza que lo cohabita y siendo consciente de la inmensidad de su ser.
Así, al hombre sabio no le inquieta lo más mínimo el calendario del prójimo ni las decisiones que motivan a éste a permanecer angosto al calorcillo de la mediocridad rutinaria que es la vida diaria y su idiosincrasia…
Porque el hombre sabio es nadie al volver. Porque el hombre sabio no necesita guarecerse. Porque el hombre sabio es liberal y autónomo.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
P.D.: Sólo Rafael Sarmentero podría ilustrar esta entrada.
http://www.rafaelsarmentero.com
sábado, 11 de febrero de 2012
Tratado de buenas maneras: Qué hacer ante tanto pelma.

En tiempos donde la corrección política ha arrasado con la inteligencia media del ‘homo sapiens’ y toda conducta excelsa es reprendida por la mediocridad que nos apodera, al héroe entre los pelmazos sólo le queda un camino hacia la derecha o pillar una recortada y llevarse a más de un imbécil por delante.
Resulta irritante que tanto cainismo vulgar resulte exultante para el vulgo hasta verse desplazado a un vago y agrio papel la exquisitez y la elegancia. Resulta estomagante tanto arrogante biempensado cogiéndosela con papel de fumar censurando todo aquello que escapa a la norma.
Y, bien, ¿qué hacer ante tanto pelma? Absolutamente nada si no quiere acabar en chirona.
sábado, 7 de enero de 2012
TRATADO de buenas maneras: Qué hacer en mitad de una fila.

Si el ser humano medio pasa un tercio de su vida durmiendo, en su variedad española pierde otro tercio haciendo filas en trámites burocráticos interminables. ¿Qué hacer en estas lindes? ¿Rumiar la mala leche o acometer algún asalto con premeditación y alevosía?
Queridos lectores, desde esta entrada ofrecemos posibles actividades o conductas recomendables para hacer de esta detestable espera borrón y cuenta nueva y, quién sabe, a contra pronóstico, una buena oportunidad de aparcar posibles tendencias reprensibles:
1º Además de las siempre recurribles estampas rutinarias (comerse las uñas, mirar las musarañas o contar corderitos esquilmados por el FISCO), una sobresale del resto imponiéndose por eficaz: sustituir su pequeña imaginación por la protésica diversión virtual (esto es: jugar a marcianitos y sus variantes, retwittear gilipoyeces o actualizar su perfil –excusa fenomenal para cotillear el de sus compis-).
2º Abandonarse a la contemplación de las suculentas bellezas que a bien seguro ocupan el lugar: siempre hay ejemplares únicos que despiertan el libido cuando la mediocridad se extiende.
3º Si aún tuvo esa rareza en su infancia de aprender a leer, un libro o folleto de hojarasca le será provechoso.
4º Calcular las diferentes estadísticas de las que disfruta para organizar un buen follón y poner al funcionario de turno en jaque.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
El Yugo Eléctrico de Alicia se encuentra bajo una LicenciaCreative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 España.


